Inseguridad en Valle de Guadalupe.Por Alfredo Calva

EXPEDIENTE POLITICO-ROSARITO BAJA CALIFORNIA-FEBRERO 2018-

Las únicas ocasiones en que el gobernador del estado, Francisco Vega de Lamadrid, y el alcalde de Ensenada, Marco Antonio novelo Osuna, se interesan y hacen presencia en el Valle de Guadalupe, es cuando ambos funcionarios acuden con amigos y colaboradores a disfrutar de los vinos que ahí se producen y a disfrutar de los eventos artísticos y culturales que en la zona se realizan.Imagen

De no existir ese pretexto, los gobernantes en cuestión no se acuerdan de esa parte del estado que es fundamental en el desarrollo del sector turístico en la entidad, y es esta indolencia lo que ha contribuido para que la inseguridad haya asentado sus reales en la región con la consecuente afectación al patrimonio e integridad de quienes ahí residen y producen.

Los robos a  asa habitación, asaltos a mano armada y cobro de piso, son expresiones de la delincuencia que ahí opera ante la impotencia de los pobladores del Valle de Guadalupe, son una constante que va en incremento y que en primer instancia, la autoridad municipal representada en el alcalde Novelo Osuna no solo ha desatendido, sino que ha ignorado.

De acuerdo a residentes consultados, en la delegación municipal Zarco existen cinco patrullas de la policía municipal, de las cuales solo funcionan dos y, cuando los ciudadanos solicitan el auxilio de unidades para atender alguna denuncia, estas no pueden acudir por no contar con combustible para moverse.

Esta situación se viene registrando desde que arribo al gobierno local Novelo Osuna, quien por cierto, ha sido señalado reiteradamente por su incapacidad para gobernar, en los  catorce meses que lleva al frente del Ayuntamiento la inseguridad se ha disparado notablemente, la prestación de los servicios que brinda el  municipio son deficientes, su nepotismo ha sido descarado, ha tenido un mal manejo en la deuda pública, y los actos de corrupción son constantes.

La ineficiencia de Novelo Osuna para atender al municipio que gobierna tiene un precio alto para los ciudadanos, y en el caso de los habitantes del Valle de Guadalupe no es la excepción, y el costo para ellos por estado de indefensión en que se encuentran por la indolencia y omisión del primer edil  cada día es mayor.

A esta indiferencia se suma la del gobernador Vega de Lamadrid, quien solo se apersona cuando tiene ganas de pasar largas horas de bohemia y de gozar de algún evento artístico de los que ahí se presentan y sus colaboradores, los titulares de la Secretaria de Seguridad Pública y de la Procuraduría General del Estado, Gerardo Sosa Olachea y Perla del Socorro Ibarra, respectivamente, a quienes han acudido los residentes afectados, solo han puesto oídos sordos a las denuncias que les han presentado.

La desatención que los dos niveles de gobierno han hecho ante los problemas de inseguridad que se vive en el Valle de Guadalupe, ha contribuido a que sus residentes estén con resquemor hacia las autoridades y con el temor de que el cobro de piso siga en aumento y de ahí pasen a los secuestros, es por ello que se están reuniendo para buscar soluciones al problema que a todos aqueja y que ninguna autoridad, municipal y estatal, quiere enfrentar y solucionar.

Su enojo es grande y su temor más, tles preocupa de que la zona se vea afectada por la inseguridad y que esta empiece afectar al turismo y éste deje de acudir por no sentirse seguros, lo que ira en detrimento de la región y sus residentes, así como de las arcas municipales, estatales y federales, porque ya no ingresarán los montos que como contribuyentes generan.

Ante el desinterés de Francisco Vega de Lamadrid, gobernador del estado y del alcalde de Ensenada, Marco Antonio Novelo Osuna, el recurso que les queda a los afectados, es buscar la ayuda de la federación a través de las policías federales y las fuerzas castrenses, tal vez ahí encuentren eco a sus llamadas de auxilio.

Y mientras tanto….

Los residentes del distrito electoral federal VII, que comprende los municipios de Mexicali, Tecate, Ensenada y Playas de Rosarito, están desconsolados, de todos los que aspiran a la diputación por esa demarcación, no se saca uno que valga la pena.