MURIO JOSE OCHURTE, UNO DE LOS ULTIMOS TRES INDIOS KILIWA DE BAJA CALIFORNIA

Antonio Heras-LINDERO NORTE

Mexicali,Baja California,08 de febrero 2018— José Ochurte, último miembro del linaje kiliwa Chiwilinomitai (Hombres de Arroyo Grande) y uno de los tres únicos hablantes de esta lengua, murió durante la mañana de este miércoles en el poblado Valle de la Trinidad, al oriente del puerto de Ensenada, confirmó el doctor Everardo Garduño, integrante del Cuerpo Académico Historia del Desarrollo Regional de la Universidad Autónoma de Baja California.

Ahora solo quedan Clotilde Espinoza y Leonor Farlow entre quienes hablan fluido el kiliwa, una lengua poco entendible según los lingüistas y que representa una ventana a las culturas extintas del desierto central, señala el investigador del Instituto de Investigaciones culturales de la UABC al tiempo de señalar que, a diferencia de otros grupos yumanos con registros de su migración del norte, no se ha podido determinar los orígenes de los kiliwas pues solo existen antecedentes en Arroyo de León, ubicado entre Valle de la Trinidad y la sierra de San Pedro Mártir.

“Uno de los tres hablantes del kiliwa y depositario de la memoria de una singular cultura ha emprendido su viaje a través de las estrellas. Tuve la fortuna de conocer a toda su familia, viviendo en Arroyo de León, en una casa tradicional de ramas enclavada en lo alto de La Parra, cañada en donde se localiza el aguaje del mismo nombre. Tuve el infortunio  también de ver como partía uno a uno, los miembros de esta familia: Cruz, Trini, Teodoro, Ceferina y José, el más joven; sabedores todos ellos de que el mundo, después de todo, también se hizo para morir; o como decía Don Trini, de que al final de todo, los kiliwas volverán a nacer”, comentó Garduño en redes sociales.

Se refiere a una entrevista videograbada en colaboración con Vanessa Ruiz donde el kiliwa señala que “la gente muere. Los kiliwas mueren allá en el pueblo y aquí también. El Dios nos dio el mundo también para morir”.

Además de su singularidad lingüística, comenta, está su cosmovisión, su pensamiento religioso, la más compleja o más rica de los yumanos, donde su dios se quitó la piel para colocarla sobre cuatro montañas que levantó un topo para que los cuernos de cuatro borregos cimarrones de diferentes colores la levantaran hasta hacer una bóveda.

En entrevista para Lindero Norte, señala que la muerte de Don José representa que es la pérdida de un amigo, entrañable, que me compartió historias y anécdotas, pero con él se pierde una fuente de información etnográfica e histórica, riquísima e inagotable, que seguía contando narrativas a lo largo de los años, entre ellas de los sitios sagrados y de su origen.

“Me contó el origen del Cerro Rayado formado por el cuerpo acostado de una deidad, cuya cabeza cercenada rodó hacia el Valle de la Trinidad en un lugar de aguas termales conocido como Pocitos. También de las Piedras Hechiceras que se encuentran en Arroyo de León y en San Pedro Mártir, del cementerio antiguo de San Pedro”.

Asentados en una región agreste, en el ejido kiliwa solo quedan 15 integrantes de este grupo étnico originario de Baja California.